En bicicleta al trabajo: guía de supervivencia
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¿Has pensado en ir en bicicleta al trabajo? Comienza a utilizar el único medio transporte que cuida tu bolsillo, tu entorno y tu salud por igual.

 

Este post nace de mi experiencia personal. El verano pasado, me comunicaron que en septiembre me incorporaría a un nuevo colegio, por primera vez relativamente cerca de casa. En ese momento, se abrió ante mí la posibilidad que llevaba tiempo esperando, ¿sería posible convertir la bicicleta en mi medio de transporte principal?

 

Varios meses después, puedo asegurar que cambio a las dos ruedas ha sido una gran decisión. Cada vez más gente opta por la bicicleta como medio de transporte habitual, descubre por qué y sobre todo, cómo puedes empezar.

 

¿Por qué en bicicleta?

Salud. Mi lugar de trabajo se encuentra a 3 kilómetros de casa. En una ciudad grande, como Madrid, podemos decir que muy cerca. Aún así, teniendo en cuenta que realizo trayecto de ida y vuelta, cada día recorro 6 kilómetros, cada semana 30, cada mes 120km…

¿Te das cuenta de la enorme distancia recorrida que supone a lo largo del año? La bicicleta te proporciona la posibilidad de convertir tus desplazamientos en salud. Integrar la actividad física en tus tareas diarias, te permitirá cumplir con los mínimos saludables y potenciar cualquier otro entreno que realices.

Ahorro. El año pasado tenía que realizar unos 50 km diarios en coche para ir al trabajo. Esto me suponía entre 150 y 200 euros mensuales en gasolina, dinero que actualmente me ahorro. La bicicleta es sin duda alguna el medio más barato de transporte. Incluso si tienes que invertir en su compra, rápidamente lo habrás amortizado.

 

Tiempo. Una de las primeras cosas que te van a sorprender es el tiempo que ahorras, frente a la utilización del transporte público. Por ejemplo, en el trayecto que realizo yo a diario de 6 kilómetros, invierto un 50% menos que utilizando el autobús y entre un 10-15% menos que si empleara el coche.

Además, si tu centro de trabajo se encuentra en una zona de difícil aparcamiento, utilizar la bicicleta te proporciona una gran ventaja respecto al coche.

Escogiendo la bici adecuada

 

Dependiendo del trayecto que vayas a realizar, hay bicicletas que sin duda serán más idóneas para tus objetivos. Hay dos aspectos fundamentales a considerar, la distancia/duración del trayecto, y el perfil o desnivel de la ruta.

 

En trayectos llanos por ciudad, sin duda alguna hay un tipo de bicicleta que destaca sobre las demás, la fixie. Estas bicicletas se caracterizan por utilizar un piñón fijo o libre, de ahí su nombre.

 

Las fixies suelen utilizar un cuadro de aluminio, lo cuál las hace tremendamente ligeras. Además al no utilizar cambios, apenas tienen mantenimiento y su precio es bastante reducido.

Si tu trayecto es corto/medio con un desnivel importante, te recomiendo que te decantes por una bicicleta con marchas. ¿Cuántas marchas? En una ciudad como Madrid, con tres marchas estás más que preparado para todos los escenarios. Si optas por una de bicicleta urbana o de carretera, hay opciones bastante económicas que te evitarán cargar con el peso adicional de una mountain bike.

 

Por último si tu trayecto es especialmente largo o con un desnivel notable, puede que te interese hacerte con una E-Bike. La mayoría de bicicletas eléctricas, presentan dos inconvenientes fundamentales, su alto precio y el peso añadido de las baterías. ¿Ventajas? Te permite minimizar tu fatiga en las partes más duras del recorrido. Esto resulta especialmente útil si, por ejemplo, no tienes posibilidad de ducharte antes de comenzar tu jornada.

Actualmente, hay un gran número de negocios especializados en «electrificar» bicis, como Bike & Roll o Biobikes en Madrid. En su taller, realizan un estudio gratuito de tu montura y te proporcionan diferentes opciones para añadirle una batería.

Resulta una opción interesante, porque probablemente el cuadro y los componentes de tu bicicleta, sean mucho mejores que los de una E-bike de serie. Además, ahorrarás una cantidad importante de dinero y tendrás un taller donde te proporcionarán manteniemiento en caso de necesitarlo. Es una alternativa que contemplo de cara al futuro, si la distancia a mi lugar de trabajo aumentara considerablemente.

 

Planificando el trayecto

 

Madrid es una ciudad con un parque de coches cada vez más extenso. Esto hace que, especialmente para aquellos con poca experiencia sobre una bicicleta, pueda resultar «intimidante» convivir con el resto de vehículos.  Te proponemos varias iniciativas interesantes para que esto no te frene:

 

En la Web  Enbicipormadrid.es, ofrecen un servicio gratuito de asesoramiento vía mail. Sólo tienes que escribirles facilitándo una serie de datos relativos al trayecto que deseas realizar. Ellos te aconsejarán la ruta que más se adecúe a tus condicionantes.

 

En caso de que, como yo, seas de los que prefiere planificar su propio trayecto seguro que estos mapas te resultan de utilidad. El primero de ellos te proporciona información sobre las calles más «tranquilas» para realizar tu recorrido. Para ello se basa en parámetros como el volumen de coches, o la existencia de vías de dos/+ carriles.

 

El segundo te informa sobre todos los carriles bici, vías ciclables, anillos ciclistas etc en la capital. Lo hace a través de capas, que puedes ir superponiendo o quitando. De esta manera podrás discriminar y encontrar la información que más te interese.

 

 

Últimos consejos

 

Hazte ver:

En la bicicleta urbana tienes multitud de opciones en materia de iluminación, más allá de la típica dinamo. Yo para la trasera escogí una luz led roja recargable por USB. Tiene varias posiciones (fija, intermitente etc) y la batería aguanta un par de semanas entre carga y carga. Lo considero un aspecto totalmente prioritario si vas a conducir por carretera, personalmente la llevo tanto de día como de noche.

 

Como en invierno salgo prácticamente de noche de casa, también decidí incorporarle luz delantera. Si no vas a realizar trayectos con poca luz, podrías prescindir de ella. ¿Mi opinión? Por experiencia, cuánto más visible seas, mejor convivencia tendrás con el resto de vehículos.

 

 

Compra un buen antirrobo:

Si debes dejarla en la calle, no escatimes en gastos para proteger tu bici. Abus y Kryptonite son marcas que siempre ofrecen un extra en seguridad. Te recomiendo un candado tipo U como instrumento principal de seguridad. Recuerda que siempre debes asegurar el cuadro y la rueda trasera. Personalmente, si necesito aparcar la bici más de una hora, lo complemento además con un cable que asegura la rueda delantera y el sillín.

 

Hay bastante variedad de productos, los que ves bajo estas líneas son los que utilizo yo, de máxima gama de seguridad. Existen alternativas más baratas, pero le tengo demasiado cariño a mi bici. 😉  Recuerda que ruedas, sillín o luces deben ser fijos en una urbana (tuercas en lugar de cierres rápidos).

 

 

¿Es obligatorio llevar casco?

No. La actual normativa urbana permite circular sin casco a los mayores de 16 años, tanto por carril bici como por carretera convencional. ¿Es recomendable? Obviamente, cuánto más protegido vayas, más probabilidades tienes de salir bien parado en caso de sufrir cualquier percance.

 

Hazte con un buen sillín.

Si vas a pasar tiempo sentado en la bici, no lo dudes, es una inversion que merece la pena. Un sillín es algo tremendamente personal, el que yo elegí (tras un buen trabajo de búsqueda) es el Prologo Kappa EVO Space-Sillín y me va increíblemente bien. No es duro, tampoco excesivamente blando, y tiene gran relación calidad-precio. Mi consejo en materia de sillines es que lo adquieras en una tienda con buen servicio de devolución, ya que puede que necesites probar varios diferentes hasta encontrar el «tuyo».

 

Espero que toda la información te haya sido de utilidad. Si necesitas una experiencia más práctica, el ayuntamiento y otras entidades ofrecen regularmente cursos de ciclismo urbano gratuitos, como éste en Matadero (Madrid). No hay excusas, pásate a las dos ruedas y empieza a pedalear por tu salud. 😉

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