NutriScore: claves del nuevo etiquetado de alimentos
Lectura: 6min

Con la epidemia de obesidad alcanzando cifras alarmantes en nuestro país, el gobierno anuncia una nueva medida estrella. NutriScore, un sistema de etiquetado de los alimentos procesados, nace para facilitar al consumidor las elecciones en el supermercado.

 

Unas etiquetas visuales, con un código de colores y letras, nos indican la “calidad” del alimento en cuestión. ¿Cómo funciona la clasificación de NutriScore? ¿Puede ser una medida realmente efectiva en para mejorar nuestra alimentación? Respondemos todas tus preguntas en este post.

 

Alimentación vs Nutrición

 

La alimentación comprende todo el conjunto de actos voluntarios y conscientes que conllevan a la elección, preparación e ingestión de los alimentos. El interior de tu nevera o la lista de la compra, están determinadas por el entorno (supermercados, alimentación familiar) y las leyes socioeconómicas (precio de los alimentos).

 

La nutrición, a diferencia de la alimentación, se basa en un conjunto de procesos involuntarios e inconscientes. Comienza tras ingerir los alimentos, y permite la digestión, absorción y utilización de los principios inmediatos que contienen. Todos estos procesos van a impactar en el metabolismo energético, y en nuestra composición corporal.

 

La alimentación depende de nuestras elecciones. La nutrición, de las leyes fisiológicas del cuerpo. Y sin embargo,  cada elección en el supermercado -¿dónuts o yogur con muesli?- va a tener un impacto directo en tu nutrición.

Es en este punto, donde entran los sistemas de etiquetados de alimentos, que tratan de ayudarnos a descifrar el contenido nutricional de los alimentos para ayudarnos a escoger los más adecuados. ¿O no?

 

¿Cómo funciona NutriScore?

 

NutriScore se basa en una escala de cinco colores, que van del verde (mejor calidad nutricional), al rojo. Estos colores están a su vez asociados a las cinco primeras letras del abecedario (A/B/C/D/E), para facilitar la comprensión y lectura del código. De esta manera, el círculo de mayor tamaño, indica la calidad nutricional del alimento.

¿Cómo se establecen los códigos de cada alimento? Antes de continuar conviene aclarar que Nutriscore es un sistema de etiquetado para alimentos procesados. Esto significa que los productos frescos (verduras, leche..) y los aditivos (sal, edulcorantes, condimentos..) quedan fuera de la ecuación.

 

El algortimo de Nutriscore, clasifica los productos de la siguiente manera:

 

  • En primer lugar, se ponderan del 0 al 10 las cantidades de los elementos considerados “negativos” en un alimento (azúcares, grasas saturadas y sal). Por otro lado, se realiza lo mismo con los positivos ( porcentaje de fruta y verdura, fibra y proteína).
  • Seguidamente, se resta la puntuación total de los segundos a los primeros. El número obtenido, representa la calificación final del alimento. Cuánto menor sea el número restante, mejor puntuación (más verde) obtendrá en el etiquetado. Si quieres profundizar en este aspecto, te recomiendo este magnífico post del blog «Lo que dice la ciencia para adelgazar».

 

Guía de uso

 

Ahora que ya sabes conoces el sistema de clasificación de alimentos NutriScore solo queda lo más importante, ¿cómo puedes sacarle el máximo partido?. Te ofrecemos 3 reglas sencillas:

 

1º No cometas el error de comparar alimentos intrínsecamente muy diferentes, ya que este no es el fin de Nutriscore. A pesar de que todos los procesados tengan su código de color correspondiente, debemos confrontar alimentos que ocupen espacios similares en la dieta.

 

¿Un ejemplo práctico? Si queremos comprar un yogur, en lugar de compararlo con una carne precocinada, lo haremos con otras marcas de yogur o otros lácteos.

 

Pero ¿cómo clasificamos los alimentos en categorías?. En las guías alimentarias, el primer criterio suele ser el origen del alimento: lácteos, frutas y verduras, cereales y derivados, carnes, pescados…etc. Nosotros te proponemos el plato de Harvard como herramienta para distinguir diferentes tipologías de alimentos que incluir en tus platos.

¿Significa esto que podemos comparar el pan de molde con las galletas, dado que ambos están dentro del grupo de cereales?. Ante todo, Nutriscore apela al sentido común. Lo más correcto sería comparar el distintivo de diferentes paquetes de galletas, o panes de molde, y decidir.

 

2º Otra manera de sacar partido a Nutriscore, es enfrentando productos de diferentes categorías, pero que se consumen con el mismo uso o en el mismo momento. Los postres son un buen ejemplo, ¿natillas, macedonia, o cuajada?.

 

3º Una cesta llena de productos con el distintivo verde no significa salud. Recuerda que los procesados nunca deben sustituir en tu dieta a los alimentos frescos, también denominados comida real o realfood. De hecho, según los datos de la Asociación de Cadenas Españolas de Supermercados (ACES), en los últimos 5 años los espacios dedicado a este tipo de productos han crecido un 18,5%.

 

Luces y sombras

 

La salud vende. El etiquetado de alimentos, probablemente se va a convertir en importante elemento publicitario, y la industria es consciente. Cinco gigantes de la alimentación como Mondelez, Nestlé, PepsiCo, Coca-Cola y Unilever, cuyos productos inundan los supermercados, pretendían imprimir en sus envases su propio semáforo nutricional antes de que terminara el año. Finalmente, con la aparición de NutriScore entre otros factores, han desistido (por el momento…).

 

¿Cuál iba a ser la diferencia del “semáforo Coca-cola” con NutriScore? Las porciones. NutriScore establece una puntuación en base a 100gr de producto, siempre. El semáforo de los fabricantes, lo hace en base a la porción de producto que ellos consideran.

 

Te pongo un ejemplo de esta “trampa”. Una caja de cereales de desayuno indica generalmente un valor de porción de 30 gramos. Sin embargo, lo habitual en la realidad es llenar el tazón, es decir, unos 80 gramos. Si la ingesta del consumidor está muy por encima de la porción de la industria, los valores nutricionales del semáforo son «engañosos», presentando un producto más “sano” de lo que es en realidad.

 

El futuro de NutriScore

 

En plena búsqueda de estrategias para luchar contra la obesidad, las propuestas para la mejora de la información alimentaria son en mi opinión, positivas.  Queda por ver, si como señala la OCU se añadirán a NutriScore en el futuro, aspectos relevantes en la calidad de un alimento, como la presencia de aditivos o el grado de procesamiento.

 

El hecho de que un alimento puntúe peor y lleve una etiqueta naranja o roja en su envase, podría promover la reformulación del mismo hacia una composición más saludable. De igual manera, será necesario permanecer alerta ante un posible incremento en el precio de aquellos alimentos catalogados con la mejor puntuación.

 

Y otra cuestión. Para favorecer una utilidad real del etiquetado, ¿se propondrán medidas para obligar a los fabricantes a situar sus productos en el mismo estante que el resto de alimentos de la misma categoría?

 

NutriScore, supone sin duda un primer paso en la mejora de la formación e información al consumidor. Sin embargo, si pretende ser más que eso, deberá ir acompañado de medidas adicionales como las citadas o de la gran asignatura pendiente, una formación escolar consistente en materia de alimentación y salud.

shares