¿Es importante el orden de los alimentos en las comidas?
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La alimentación y el estilo de vida influyen de manera determinante en la esperanza de vida y la calidad de la misma. Tanto el movimiento como el ejercicio físico bien programados, pueden impactar de manera clave en la salud. Sin embargo, si nuestra alimentación es deficitaria estaremos desaprovechando o anulando gran parte de estos efectos.

 

La población va siendo cada vez más selectiva con los productos que escoge en el supermercado. Hidratos de carbono, proteínas y grasas (macronutrientes), así como vitaminas y minerales (micronutrinetes), se encuentran en distinto porcentaje en los alimentos que consumimos.

 

Una alimentación variada, priorizando los productos frescos frente a los procesados, nos permite garantizar una correcta nutrición de nuestro organismo. Tradicionalmente, pasta, arroz, vegetales o legumbres han constituido los primeros platos mientras que la carne o el pescado se han reservado para los segundos.

 

Pero ¿puede un alimento cambiar su “calidad” o valor biológico dependiendo de cómo lo cocinemos o con qué lo combinemos? ¿Condiciona el orden en el que consumimos los alimentos la forma en la que el cuerpo los asimila?

 

El menú del día

 

La palabra menú procede del latín minutus, que significa pequeño. El concepto de “menú del día” sin embargo, se remonta a la Edad Media, donde los nobles escogían en el Consejo de Condes entre una serie de platos en función de sus preferencias.

 

Pero el antecedente más cercano e influyente en lo que hoy conocemos como menú del día lo encontramos en los años 60. Ante el boom de turistas que comenzaba a experimentar el país, desde el régimen franquista se comenzaron a instaurar medidas y políticas de promoción en el ámbito hostelero.

 

Una de ellas en 1964 fue crear el menú turístico, que consistía en un primero, segundo y postre, más la bebida. Como podemos comprobar, la manera actual de estructurar las comidas en un gran número de hogares parece una cuestión ligada a la tradición más que a nuestras necesidades reales.

El orden altera el producto

 

¿Consumir un alimento antes que otro puede influir en cuán saludable es? Existen estudios que así lo corroboran. En una investigación reciente, se ofrecía a dos grupos distintos un mismo menú, ensalada con espaguetis.

 

El primer grupo consumía en primer lugar la ensalada, mientras que el segundo comenzaba con la pasta. La respuesta fisiológica del organismo que hallaron los científicos, mostraba diferencias significativas.

En el grupo que consumió la verdura en primer lugar, se observó que los vegetales actuaron como una especie de amortiguador para la absorción de la pasta. De esta manera, la glucemia no aumentaba tanto después de la ingesta, con los beneficios que esto conlleva.

 

Control de la glucemia y sensación de hambre

 

¿Por qué comenzar una comida con la ingesta de vegetales y proteínas, relegando los carbohidratos al último lugar, nos sacia más que al hacerlo en orden inverso?

 

Una rápida elevación (pico) de los niveles de glucosa en sangre, va seguidos rápidamente de un descenso igual de pronunciado. Durante ese descenso, el organismo envía una señal al cerebro disparando nuestra necesidad de carbohidratos.

 

Al consumir en primer lugar las proteínas o los vegetales, se ralentiza la liberación del azúcar procedente de los carbohidratos al torrente sanguíneo. Esto nos va a permitir atenuar la “montaña rusa” del azúcar en sangre, lo que nos permite evitar picos de hambre constantes.

 

A día de hoy, también sabemos que consumir una pieza de fruta antes de las comidas o beber agua aumentan nuestra sensación de saciedad. Todos estos factores impactan de forma indirecta en nuestra gestión de peso. Clic para tuitear

 

Ninguno “adelgaza” por sí solo, pero si pueden ayudarnos a controlar la cantidad total de alimento consumido.

 

La importacia de la ghrelina en tu apetito

 

La ghrelina es una hormona producida por el estómago, cuya función es informar al cerebro de que el cuerpo debe alimentarse. Por esta razón su nivel en sangre aumenta antes de comer y disminuye posteriormente.

 

Se ha comprobado que la hormona ghrelina no sólo estimula el cerebro incrementando el apetito, sino que también favorece la acumulación de lípidos en forma de grasa visceral.

 

Grasa Visceral
Se sitúa en la zona abdominal y su concentración es especialmente nociva para la salud, asociándose entre otras enfermedades como la obesidad, la diabetes tipo II, hipertensión y afecciones cardiacas.

 

En el estudio «Effect of Food Order on Ghrelin Suppression» (2018) publicado el pasado año, se analizó también la influencia en personas con diabetes tipo II del momento en el que ingerimos los carbohidratos. A pesar de ser un estudio con una muestra de población pequeña, los resultados ofrecen información muy interesante en relación al orden de consumo de los platos y su posible impacto en la sensación de hambre o saciedad.

Como puedes ver, de nuevo las conclusiones aconsejan consumir los hidratos de carbono en último lugar, comenzando por las proteínas y los vegetales.

 

Referencias

 

[1] http://loquedicelacienciaparadelgazar.blogspot.com/2015/07/es-importante-el-orden-en-el-que.html

[2] https://www.dailymail.co.uk/health/article-3140313/How-order-eat-food-affects-health-Eating-protein-veg-carbs-makes-fuller-longer-help-diabetics-control-blood-sugar.html

[3] https://blog.rtve.es/nutricionrtve/2018/04/cómo-influye-el-orden-en-el-que-consumimos-los-alimentos.html

[4] https://www.eurekalert.org/pub_releases_ml/2009-05/aaft-t_1052009.php

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